Examina el tapón del depósito de combustible y la junta del tapón para comprobar que no presenten daños.
Comprueba que el depósito de combustible esté firmemente asentado.
Examina el tubo de combustible para asegurarte de que no haya fugas. Si el tubo de combustible está dañado, lleva el producto a un taller de servicio para sustituirlo.