Asegúrate de que el motor del producto funciona al régimen correcto.
No cortes más de un tercio de la longitud de la hierba.
No cortes la hierba mientras esté húmeda.
Asegúrate de que la bolsa de recogida no esté obstruida ni húmeda. Si está obstruida o sucia, límpiala con una manguera y deja que se seque completamente antes de volver a utilizarla.